
Sobre la sexualidad se ha hablado mucho y se ha escondido otro tanto. Algunas culturas y algunas personas, lo expresan más libremente que otras, pero sea lo que sea, la sexualidad ha formado y formará siempre parte de nuestra vidas, como el comer, el beber o el dormir. Hay muchas formas de expresar la sexualidad y da pie para muchos artículos pues aunque parece algo sencillo pero no lo es. Hoy me voy a centrar en escribir respecto a la sexualidad vivida en pareja.
Pienso que hay dos tipos de uso de la sexualidad realizada en pareja, aquella que fundamentalmente es física y no implica mayor entrega de sentimientos y/o emociones y aquella en donde no solamente hay un goce físico sino también hay una entrega emocional.
Por lo general uno diría que la primera correspondería a personas solteras y sin compromiso y la segunda a personas que se aman y han establecido una relación de pareja.
Creo sin embargo que lamentablemente en muchos casos esto no se da así. Cuantas veces he escuchado o leído de mujeres que a pesar que sienten que su esposo las quiere (en muchos caso ni esto se da), se sienten simplemente un objeto de uso a la hora de tener relaciones sexuales y en donde su propio goce físico no es un tema de demasiada preocupación. El hombre puede terminar y gozar y a veces ni se entera de si ella ha podido llegar o gozar lo mismo o si necesita después de ello permanecer abrazada y sentirse querida, escuchada o apreciada.
Hay hombres que erróneamente y dentro de una relación, separan lo físico a lo afectivo en la vida sexual con su pareja y más aún, con su esposa. Que no se debe hacer "ciertas cosas" con tu mujer porque es la madre de tus hijos.
Hay hombres que por otra parte tienen miedo a esta expresión libre de la sexualidad femenina en su pareja no solamente por una simple tonta educación machista, sino que fundamentalmente es por un tema de temor a que la libre expresión de la sexualidad en la pareja pueda traer la búsqueda de esta de nuevas experiencias a lo cual se suma el temor al rendimiento y la competencia: el típico tema del hombre, la competencia y el rendimiento.
Por otra parte, hay mujeres que también sienten vergüenza a expresar su sexualidad libremente con su pareja por temor a que la pareja vaya a tomar "a mal" lo que ella quiere o desea o piensa que "no es lo debido" porque la cultura, la iglesia, la sociedad, los padres o algunas personas le han dicho que no es lo "correcto en una dama".
Hay otras veces en el que el stress, la rutina, las discusiones, los problemas diarios en la casa o en el trabajo o los hijos hacen que la llama de la pasión se apague o en otros casos, se distraiga.
Como dije al comienzo, aunque parezca sencillo, el tema de la sexualidad concebida como una expresión no solamente corporal sino emocional, no es tan sencilla.
Creo que el primer punto a todo esto viene por el tema de la elección, la comprensión y la aceptación. Cuando uno toma la decisión de pasar el resto de sus días con otra persona es porque existen afinidades y existe complemento. El tema sexual viene dentro de ello. Pero dentro de ello, también creo existe un tema de comprensión porque habrá cosas que a él o a ella le pueden o no gustar y ahí viene el tema de los acuerdos en donde es tan básica la comunicación como el respeto.
Luego de ello, también debemos entender y aceptar que hombres y mujeres somos seres con los mismos derechos a expresar nuestra sexualidad y que ella si bien no es la parte principal en una relación de pareja es algo sano, natural e importante dentro de ella.
Ahora, un punto básico e importante que para mí es fundamental y que escribo con mayúsculas: NO HAY NADA MÁS BELLO Y HERMOZO QUE HACER EL AMOR CON TU PAREJA.
En lo personal, siento que no hay nada más hermoso que unir tu cuerpo al cuerpo del ser amado y poder convertirte en un momento con ella en un solo cuerpo, en donde ambos disfruten, se den y se entreguen libremente no solamente a un placer carnal sino fundamentalmente a un placer integral, aquel que nos llena de sensaciones no solo al cuerpo sino a la mente, el alma y los sentimientos.
Cuando hacemos el amor y nos entregamos verdaderamente es cuando más adentro podemos llegar a nosotros mismos y al ser amado, dejando de lado los mil y un roles y personajes que la sociedad nos impone o que nosotros mismos nos imponemos, para estar frente al ser querido, desnudos, en cuerpo y en alma expresando libremente nuestro afecto, cariño y deseo hacia esa otra persona que tanto o tan importante es para nosotros.
Y qué lindo es cuando te entregas apasionadamente como igual y a la vez como diferente a ella. Como igual sabiéndote que ella es tu pareja y no tu pertenencia y como diferente porque asumes tu condición de hombre. Qué lindo es cuando juntos hay esa complicidad, esa entrega y esa experiencia, cuando no te preocupas tanto por tu propio placer sino que buscan darle el máximo goce a tu pareja, cuando lo expresas con tus cinco sentidos y le sumas frases, olores, sabores, texturas, en fin, te entregas a ella al todo.
Y qué lindo también es cuando dejas que ella se exprese sin temores ni tabúes y aprendan juntos (si hay algo maravilloso en una pareja es esa posibilidad de explorarse y descubrirse juntos física y emocionalmente). Que se sienta querida, respetada, amada y deseada.
Siempre he dicho que la mejor forma de hacer sólida una relación es entregándote por completo a ella. Y no saben lo fuerte que hace a una relación de pareja cuando ambas personas se aceptan y se entregan al 100% sin temores y sin tabúes y con respeto. La sexualidad está dentro de ello.
Mi mejor afrodisiaco eres tú. El amor, la sexualidad, la comunicación, la comprensión, el respeto, la humildad son elementos básicos en una relación y que, vividos entre los dos, hacen que ningún elemento externo o persona externa, pueda afectar a nuestra relación.
Si nosotros lo podemos vivir y gozar con nuestra pareja ¿a qué le tenemos miedo?.
Post data:
Cuando a veces suelo leer en los diarios respecto a violaciones de mujeres por partes de hombres, no solamente siento vergüenza ajena con respecto a mi género sino mucha rabia e indignación de cómo en pleno siglo XXI pueda haber personas (si cabe el calificativo de llamarlos así) que atenten física y psicológicamente contra la dignidad y la salud de otra persona. Aquella mal denominada demostración de "hombría", no es más que una demostración de cobardía, de incultura, de poca tolerancia y justamente, de falta de hombría.
Un hombre con todas sus letras, no es aquel que fuerza a una mujer a hacer algo que ella no desea, sino es una persona que desde su condición psíquica y biológica de hombre, se entrega a una mujer, por mutuo acuerdo entre ambos, para tener una vida en común y en donde utilice su fuerza, su inteligencia y su sensibilidad para dar cariño, seguridad y protección a su pareja, respetando sus espacios y su individualidad y buscando junto a ella lograr la felicidad personal y junto a ella, la felicidad en pareja. Que no se repita nunca.
Pienso que hay dos tipos de uso de la sexualidad realizada en pareja, aquella que fundamentalmente es física y no implica mayor entrega de sentimientos y/o emociones y aquella en donde no solamente hay un goce físico sino también hay una entrega emocional.
Por lo general uno diría que la primera correspondería a personas solteras y sin compromiso y la segunda a personas que se aman y han establecido una relación de pareja.
Creo sin embargo que lamentablemente en muchos casos esto no se da así. Cuantas veces he escuchado o leído de mujeres que a pesar que sienten que su esposo las quiere (en muchos caso ni esto se da), se sienten simplemente un objeto de uso a la hora de tener relaciones sexuales y en donde su propio goce físico no es un tema de demasiada preocupación. El hombre puede terminar y gozar y a veces ni se entera de si ella ha podido llegar o gozar lo mismo o si necesita después de ello permanecer abrazada y sentirse querida, escuchada o apreciada.
Hay hombres que erróneamente y dentro de una relación, separan lo físico a lo afectivo en la vida sexual con su pareja y más aún, con su esposa. Que no se debe hacer "ciertas cosas" con tu mujer porque es la madre de tus hijos.
Hay hombres que por otra parte tienen miedo a esta expresión libre de la sexualidad femenina en su pareja no solamente por una simple tonta educación machista, sino que fundamentalmente es por un tema de temor a que la libre expresión de la sexualidad en la pareja pueda traer la búsqueda de esta de nuevas experiencias a lo cual se suma el temor al rendimiento y la competencia: el típico tema del hombre, la competencia y el rendimiento.
Por otra parte, hay mujeres que también sienten vergüenza a expresar su sexualidad libremente con su pareja por temor a que la pareja vaya a tomar "a mal" lo que ella quiere o desea o piensa que "no es lo debido" porque la cultura, la iglesia, la sociedad, los padres o algunas personas le han dicho que no es lo "correcto en una dama".
Hay otras veces en el que el stress, la rutina, las discusiones, los problemas diarios en la casa o en el trabajo o los hijos hacen que la llama de la pasión se apague o en otros casos, se distraiga.
Como dije al comienzo, aunque parezca sencillo, el tema de la sexualidad concebida como una expresión no solamente corporal sino emocional, no es tan sencilla.
Creo que el primer punto a todo esto viene por el tema de la elección, la comprensión y la aceptación. Cuando uno toma la decisión de pasar el resto de sus días con otra persona es porque existen afinidades y existe complemento. El tema sexual viene dentro de ello. Pero dentro de ello, también creo existe un tema de comprensión porque habrá cosas que a él o a ella le pueden o no gustar y ahí viene el tema de los acuerdos en donde es tan básica la comunicación como el respeto.
Luego de ello, también debemos entender y aceptar que hombres y mujeres somos seres con los mismos derechos a expresar nuestra sexualidad y que ella si bien no es la parte principal en una relación de pareja es algo sano, natural e importante dentro de ella.
Ahora, un punto básico e importante que para mí es fundamental y que escribo con mayúsculas: NO HAY NADA MÁS BELLO Y HERMOZO QUE HACER EL AMOR CON TU PAREJA.
En lo personal, siento que no hay nada más hermoso que unir tu cuerpo al cuerpo del ser amado y poder convertirte en un momento con ella en un solo cuerpo, en donde ambos disfruten, se den y se entreguen libremente no solamente a un placer carnal sino fundamentalmente a un placer integral, aquel que nos llena de sensaciones no solo al cuerpo sino a la mente, el alma y los sentimientos.
Cuando hacemos el amor y nos entregamos verdaderamente es cuando más adentro podemos llegar a nosotros mismos y al ser amado, dejando de lado los mil y un roles y personajes que la sociedad nos impone o que nosotros mismos nos imponemos, para estar frente al ser querido, desnudos, en cuerpo y en alma expresando libremente nuestro afecto, cariño y deseo hacia esa otra persona que tanto o tan importante es para nosotros.
Y qué lindo es cuando te entregas apasionadamente como igual y a la vez como diferente a ella. Como igual sabiéndote que ella es tu pareja y no tu pertenencia y como diferente porque asumes tu condición de hombre. Qué lindo es cuando juntos hay esa complicidad, esa entrega y esa experiencia, cuando no te preocupas tanto por tu propio placer sino que buscan darle el máximo goce a tu pareja, cuando lo expresas con tus cinco sentidos y le sumas frases, olores, sabores, texturas, en fin, te entregas a ella al todo.
Y qué lindo también es cuando dejas que ella se exprese sin temores ni tabúes y aprendan juntos (si hay algo maravilloso en una pareja es esa posibilidad de explorarse y descubrirse juntos física y emocionalmente). Que se sienta querida, respetada, amada y deseada.
Siempre he dicho que la mejor forma de hacer sólida una relación es entregándote por completo a ella. Y no saben lo fuerte que hace a una relación de pareja cuando ambas personas se aceptan y se entregan al 100% sin temores y sin tabúes y con respeto. La sexualidad está dentro de ello.
Mi mejor afrodisiaco eres tú. El amor, la sexualidad, la comunicación, la comprensión, el respeto, la humildad son elementos básicos en una relación y que, vividos entre los dos, hacen que ningún elemento externo o persona externa, pueda afectar a nuestra relación.
Si nosotros lo podemos vivir y gozar con nuestra pareja ¿a qué le tenemos miedo?.
Post data:
Cuando a veces suelo leer en los diarios respecto a violaciones de mujeres por partes de hombres, no solamente siento vergüenza ajena con respecto a mi género sino mucha rabia e indignación de cómo en pleno siglo XXI pueda haber personas (si cabe el calificativo de llamarlos así) que atenten física y psicológicamente contra la dignidad y la salud de otra persona. Aquella mal denominada demostración de "hombría", no es más que una demostración de cobardía, de incultura, de poca tolerancia y justamente, de falta de hombría.
Un hombre con todas sus letras, no es aquel que fuerza a una mujer a hacer algo que ella no desea, sino es una persona que desde su condición psíquica y biológica de hombre, se entrega a una mujer, por mutuo acuerdo entre ambos, para tener una vida en común y en donde utilice su fuerza, su inteligencia y su sensibilidad para dar cariño, seguridad y protección a su pareja, respetando sus espacios y su individualidad y buscando junto a ella lograr la felicidad personal y junto a ella, la felicidad en pareja. Que no se repita nunca.

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