jueves, 29 de octubre de 2009

MI ESPOSA ES UNA SANTA¡¡


¡Mi esposa es una santa¡... madre abnegada, eficiente ama de casa, con muy poca (y si es posible) nada de experiencia sexual previa. Estos son para muchos hombres, algunos de los requisitos principales del ser una buena esposa.
Cualquiera diría que el término ¡una santa¡ es un elogio. Y vaya que lo fuera si no fuera que a las santas no se les toca pues son casi asexuadas. Y.... si son asexuadas ¿donde va el marido experimentado a buscar los placeres de la carne perdida?.
Aquellos hombres, con abundante, consetida y elogiada experiencia sexual y poco conocedores de las labores del hogar (... que, la casa se limpia todos los días?) ¿adonde irán a satisfacer sus necesidades biológicas que según la naturaleza y los científicos (hombres, claro está), les dice que biológicamente necesitan más del sexo que las féminas?.
Infidelidad. No es ley pero se da en muchos casos, sobretodo en sociedades machistas. El hombre, busca mujeres con quien practicar su sexualidad libre y desprejuiciadamente. Si no es bueno en el arte de la seducción, no importa, existen mujeres trabajadoras que por algo de dinero podrán suplir su carencia de persuación y seducción. Pero cuando este hombre, honorable todo el, llega a determinada edad, la presión social, biológica y cultural hace que desee ser esposo y padre. ¿buscar una igual como las mujeres que me he acostado?. No, ella va a ser la madre de mis hijos, el pilar de mi casa y de mi hogar, faltaba más. Tampoco vale que aprenda eh, porque y si luego se envicia, le gusta y quiere más y yo no esté a la altura ¿acaso por ello no sacará los pies del plato?. Menudos cuernos los míos. Entonces no, sexo normalito, postura misionero, unas pocas veces a la semana, un penetrar 5 minutos, un, dos, tres y ya, al cigarrito y a dormir, para qué más...para eso está la ... otra. Mi esposa es una santa, amén.
Allá ellos. Felizmente cada día existen más hombres que no tienen temor ni pudor a tener una sexualidad sana, creativa e intensa con su pareja. Felizmente también cada día existen más mujeres que no consideran al matrimonio o la vida en pareja el fin de la posibilidad de un goce sexual sino que al contrario, lo ven como el inicio de una intensa y sana vida con ella ( Y entonces ...¿porqué siempre en la mayoría de las despedidas de soltero o soltera nos angustiamos por quemar el último cartucho de una sexualidad intensa cuando al contrario es el inicio de una aún más intensa vida sexual?). La sexualidad es de dos y no existe nada más maravilloso que compartirla intensa y sin pudores con la pareja. ¿Para qué salir a buscar cuando en casa encuentras todo?.
Por supuesto cada pareja y persona tiene el derecho a llevar la sexualidad que desee, con más o menos intensidad y formas que otra pareja. Lo importante es que ambos se sientan a gusto y lo vean con naturalidad. MI ESPOSA ES UNA SANTA¡ sí, pero es mi reina, mi amiga, mi compañera y.... mi mejor amante