jueves, 29 de octubre de 2009

MI ESPOSA ES UNA SANTA¡¡


¡Mi esposa es una santa¡... madre abnegada, eficiente ama de casa, con muy poca (y si es posible) nada de experiencia sexual previa. Estos son para muchos hombres, algunos de los requisitos principales del ser una buena esposa.
Cualquiera diría que el término ¡una santa¡ es un elogio. Y vaya que lo fuera si no fuera que a las santas no se les toca pues son casi asexuadas. Y.... si son asexuadas ¿donde va el marido experimentado a buscar los placeres de la carne perdida?.
Aquellos hombres, con abundante, consetida y elogiada experiencia sexual y poco conocedores de las labores del hogar (... que, la casa se limpia todos los días?) ¿adonde irán a satisfacer sus necesidades biológicas que según la naturaleza y los científicos (hombres, claro está), les dice que biológicamente necesitan más del sexo que las féminas?.
Infidelidad. No es ley pero se da en muchos casos, sobretodo en sociedades machistas. El hombre, busca mujeres con quien practicar su sexualidad libre y desprejuiciadamente. Si no es bueno en el arte de la seducción, no importa, existen mujeres trabajadoras que por algo de dinero podrán suplir su carencia de persuación y seducción. Pero cuando este hombre, honorable todo el, llega a determinada edad, la presión social, biológica y cultural hace que desee ser esposo y padre. ¿buscar una igual como las mujeres que me he acostado?. No, ella va a ser la madre de mis hijos, el pilar de mi casa y de mi hogar, faltaba más. Tampoco vale que aprenda eh, porque y si luego se envicia, le gusta y quiere más y yo no esté a la altura ¿acaso por ello no sacará los pies del plato?. Menudos cuernos los míos. Entonces no, sexo normalito, postura misionero, unas pocas veces a la semana, un penetrar 5 minutos, un, dos, tres y ya, al cigarrito y a dormir, para qué más...para eso está la ... otra. Mi esposa es una santa, amén.
Allá ellos. Felizmente cada día existen más hombres que no tienen temor ni pudor a tener una sexualidad sana, creativa e intensa con su pareja. Felizmente también cada día existen más mujeres que no consideran al matrimonio o la vida en pareja el fin de la posibilidad de un goce sexual sino que al contrario, lo ven como el inicio de una intensa y sana vida con ella ( Y entonces ...¿porqué siempre en la mayoría de las despedidas de soltero o soltera nos angustiamos por quemar el último cartucho de una sexualidad intensa cuando al contrario es el inicio de una aún más intensa vida sexual?). La sexualidad es de dos y no existe nada más maravilloso que compartirla intensa y sin pudores con la pareja. ¿Para qué salir a buscar cuando en casa encuentras todo?.
Por supuesto cada pareja y persona tiene el derecho a llevar la sexualidad que desee, con más o menos intensidad y formas que otra pareja. Lo importante es que ambos se sientan a gusto y lo vean con naturalidad. MI ESPOSA ES UNA SANTA¡ sí, pero es mi reina, mi amiga, mi compañera y.... mi mejor amante

miércoles, 28 de octubre de 2009

Algunos pensamientos sueltos sobre la pareja - Parte 2


- El amor verdadero nace de lo simple.
- El verdadero hombre no es aquel que más mujeres ha tenido en su vida ni el que se aprovecha de su fortaleza física. El verdadero hombre es aquel que disfruta, se entrega y se siente orgulloso de su única pareja y que utiliza su fortaleza física para luchar y trabajar por salir adelante junto con ella.
- ¿Detrás de todo gran hombre existe una gran mujer? NO. Junto a todo gran hombre convive una gran mujer
- El verdadero amor no se encuentra desde la imitación sino desde la autenticidad.
- El amor nos hace perdernos para volver a encontrarnos. El amor nos hace desnudarnos para volver a descubrirnos.
- Para hacer del sexo un arte, hay que ser un buen pintor, dibujando de caricias cada parte del cuerpo de la amada con el máximo de pasión e intensidad. Los mejores pintores no son los que dibujan en serie sino los que apreciando y conociendo cada espacio del lienzo sacan de ello la máxima expresión.
- No existe la perfección en la pareja y por eso mismo, es perfecta
- Conectarte a la pareja, es también comprender que todos desarrollamos más alguno de nuestros sentidos. A veces nos gusta escuchar cuando a nuestra pareja le gusta sentir.
- Amar también significa ceder, no se puede amar desde la dominación
- Las feministas no debería preocuparse de ser iguales a los hombres, deberían preocuparse en, siendo diferentes, hacerlo mejor.
- Quien dice que los hombres no lloran es porque a lo mejor no han tenido un verdadero hombre al lado.
- El mayor engaño de la historia de la humanidad no está en hacer creer que el diablo no existe sino en hacer creer a los hombres que son el sexo fuerte.
- Si amar a una única mujer desde la diferencia de género y la igualdad de valor significa ser un pisado o sacolargo, soy orgullósamente un sacolargo empedernido.
- Una palabra es una palabra y una mirada una mirada, el amor verdadero se desmuestra con la acción.
- Hay personas que piensan que el máximo placer del sexo está en el orgasmo y que luego de el viene la relajación. Pocos valoran que el mejor orgasmo viene después, cuando sientes relajado, el calor de tu pareja abrazado a tí y te sientes en ese momento prolongado, tu mismo.

Algunos pensamientos sueltos sobre la pareja


- Algunos creen que el matrimonio es el fin de la conquista cuando apenas es el principio. Uno debe conquistar a su pareja siempre.
- Lo que nos debería importar en una pareja no es la diferencia de edad sino la diferencia de amor. A veces nos preocupamos más de detalles como la diferencia de edad, de raza, de religión, idioma etc cuando deberíamos preocuparnos más en si hay igualdad de amor.
- La mejor forma de vivir sin miedo a perder a tu pareja es darle siempre amor, amor sin egoismo y amor de iguales.
- Quién cree que el amor solo da felicidad mejor ni se atreva, quien cree que el amor es un sentimiento que nos desnuda y nos hace más nosotros y lo desea, entonces está preparado.
- Si por temor cierras la puerta de tu corazón, te lamentarás siempre de lo que te pudiste haber perdido.
- No se puede amar a otra persona sino se empieza por uno mismo. No podrás encontrar nunca la belleza que hay en tu interior con los ojos del alma cerrados.
- En la búsqueda de la felicidad y el amor todos sufrimos una o más caidas, pero quienes encuentran la felicidad y el amor no son los que se quedaron llorando en el suelo su dolor o su desdicha sino los que aprendieron con la caída, se levantaron, vieron el horizonte, lo siguieron y llegaron.
- En el amor no somos conquistadores, todos somos conquistados.
- El amor verdadero solo se da en una relación de iguales, no se puede amar sintiéndose superior o protector, todos necesitamos amor y protección.
- Cuando se hace el amor hay que entregarse al todo. Quien está más pendiente de su propio placer no sabrá lo bello y excitante que es dar y sentir como a partir del dar se recibe.
- Una pareja no es una competencia, el éxito de tu pareja no es tu decadencia sino tu orgullo.
- No hay que esperar a que los sueños se hagan realidad sino hay que luchar porque la realidad se haga un sueño.
- Una mujer no es solamente una piel, es una emoción, un sentimiento, un alma, una sonrisa y una lágrima. Uno no busca unirse con un maniquí, uno busca unirse con ella.
- La belleza no es un cuerpo, la belleza es integral.
- Unirse en pareja es como ser un rojo y un amarillo que se unen para dar un naranja. El rojo y el amarillo deben ceder parte de sus propiedades para dar inicio a un bello y gran nuevo color.
- No hay que tener miedo a ser vulnerable, hay que tener miedo a no serlo.
- Es maravilloso saber que pueden haber dos amantes amándose a la distancia y unidos al mirar la misma luna.
- Para buscar unirse a una persona es mejor ser sincero que representar. Las actuaciones tienen un inicio y un final, la sinceridad es para siempre.
- No se puede amar intensamente desde una máscara, se ama desde la desnudez

¡¡¿Soy machista?¡¡


En mi país, Perú, las mujeres suelen decir que son más valientes y luchadoras que los hombres, y razones no les falta para afirmarlo. Mientras que por ejemplo, nuestra selección de fútbol masculino se ubica vergonzosamente en el último lugar de las eliminatorias mundialistas, con 4 jugadores suspendidos por festejar ebrios y con mujeres un empate de ¡¡¡¡LOCAL¡¡¡, frente a Brasil, las mujeres peruanas vienen cosechando éxito tras éxito. Sofia Mulanovich hace poco fue coronada como campeona mundial de Surf, Kina Malpartida se ha coronado hace poco campeona mundial de Boxeo y Claudia Llosa se llevó nada menos que el Oso de Oro (en su segundo film como directora) en el prestigioso festival de cine de Berlín, algo que ningún director hombre ha podido acercarse siquiera.
Históricamente, las mujeres peruanas han demostrado mucha fortaleza. En las épocas de la guerra civil y el terrorismo que costó la vida de decenas de miles de peruanos, las mujeres peruanas fueron las que sacaron adelante a sus familias, trabajando en 3 o 4 trabajos a la vez a pesar del peligro de terminar voladas por los aires o asesinadas por los terroristas y en la guerra del pacífico acompañaban a sus maridos al frente de batalla para atenderlos o recoger sus cadáveres. Ellas fueron las que organizaron los clubes de madres, asociaciones creadas para entre ellas para dar de comer a sus hijos en un ambiente de terrorismo y crisis económica. Este país sin sus mujeres no creo que haya podido salir adelante, sin embargo, es triste escuchar en las noticias que en lo que va de este año, 45 mujeres han sido asesinadas por sus parejas (algunas de ellas, embarazadas) y si vamos por este camino, 150 mujeres serán asesinadas al término del año.
Es más lamentable aún, que esta cifra altísima de mujeres asesinadas, no sea exclusividad de un país históricamente machista como el mío, sino que es un problema que sigue estando presente en toda latinoamérica y en general, en casi todas las partes del mundo, sin excluir razas, religiones o posiciones sociales o económicas. Según un artículo que leí el día de ayer en la versión on line del diario El País de España, el 80% de las mujeres paraguayas han sido alguna vez víctima de abuso sexual y a pesar que la población masculina en dicho país es del 50.4%, siete de cada diez niños son registrados únicamente por la madre (en México, uno de cada seis). En España misma, 70 mujeres fueron asesinadas el año 2008 por su pareja.
¿Porqué esta violencia hacia las mujeres? ¿Es posible que en pleno siglo XXI puedan existir hombres que discriminen o agredan física o psicológicamente a otras personas únicamente por el hecho de ser mujeres?
Si ustedes han sido seguidores de mi blog desde sus inicios, habrán comprobado que algunos artículos son más serios que otros y otros aún más están enfocados a hacernos reir un poco de nosotros mismos pero que en general todos hablan sobre la armonía que dentro de las diferencias puede surgir dentro de una convivencia de pareja. Si hay algo que desde aquí he tratado de combatir es justamente la discriminación hacia la mujer por parte de muchos hombres y el dominio que sobre ella muchas veces se quiere imponer (y digo, muchos hombres, porque afortunadamente existen otros muchos y muy buenos hombres que la verdad y como decimos aquí, son para quitarse el sombrero).
Si ahora mismo recorriera las calles y haría una encuesta preguntándole a los hombres si considera que vivimos en una sociedad machista, la gran mayoría diría que sí, pero si preguntásemos a esa misma persona si el se considera machista, por experiencia lo digo, gran parte de ellos no se reconocería como tal. Es el clásico ejemplo de todos lo son pero yo no, muy parecido cuando en mi país se hace la pregunta sobre el racismo "Sí el Perú es un país racista pero yo no lo soy".
Ahora bien, y tal como lo he mencionado en anteriores artículos, el tema del "machismo" no es algo de exclusividad en hombres. Según una encuesta hecha en Lima, el 61.8% de las mujeres limeñas se considera machista.
¿Porqué tanto machismo el hombres y tanta aceptación al machismo por parte de las mujeres a tal punto que incluso se consideran ellas mismas "machistas"?.
Si bien es cierto que a través de las últimas décadas las mujeres han logrado obtener mayor desarrollo e independencia, esto no es uniforme para todos los roles que la vida le hace llevar. Conozco muchas mujeres que ahora poseen independencia económica pero sin embargo consideran que las labores de la casa son cosas de mujeres o que crian a sus hijos para no hacer nada en la casa o le festejan sus aventuras y/o escapadas. Conozco muchos hombres que dicen no ser machistas y sin embargo llegan a la casa y esperan simplemente que su mujer les sirva y los atienda o no le permiten vestirse de cierta forma porque no es "lo correcto" o va de tal forma provocadora.
Vivimos aún en una sociedad que nos enseña, desde pequeños, los roles machistas. Desde los viejos cuentos de la cenicienta a la espera de su príncipe azul que la saque de la miseria y la vuelva una feliz "ama de casa", hasta los más modernos comerciales del día de la madre, los mensajes siguen siendo los mismos y hombres y mujeres los permitimos.
Creo que el primer paso, para marcar las diferencias es que tanto hombres como mujeres reconozcamos (y por supuesto, allí me incluyo yo), que conciente e inconcientemente hemos actuado en el pasado y/o en el presente de una forma machista, que vivimos en una sociedad que querramoslo o no, aún es machista pero que depende de nosotros permitir ello en nuestras vidas.
La fortaleza de un hombre no está en dominar sino en convivir. No está en pegar sino en proteger y dejarse proteger. No está en ordenar sino en dialogar. No está en competir sino en admirar. El problema de muchos hombres es actuar en base a lo que dice u opine la tribuna, esa tribuna machista que te dice que debes ser el dominador y "el hombre de la casa" en lugar de dejarse llevar por sus sentimientos y entregarse por completo a una relación de géneros diferentes pero de igual valor. Justamente el valor de un hombre no está en seguir a la tribuna sino en entregarse a su pareja y ser feliz con ella. El problema de muchos hombres es que aún se dejan llevar por teorías machistas de que "los hombres no lloran", "en la casa manda mi mujer (¿Y porque no dentro y fuera de la casa debe haber un tema de igualdad?", "no debes dejarte pisar por la mujer", etc, etc
La misión de las mujeres también pasa, creo yo, por revisar, si algunas o muchas de sus conductas, sea como amiga, esposa, compañera, madre, amante, trabajadora o simplemente mujer la conduce a una verdadera libertad e independencia o camufladamente, conciente e inconcientemente la conducen a volver a su pasividad y aceptar solapadamente o no, el machismo. El problema de muchas mujeres es que en ciertos roles se muestran independientemente pero no otros no.
Existe mucho machismo asolapado que tanto hombres como mujeres aceptamos y disfrutamos. Una mujer que siempre espera que el hombre la invite, el hombre que le compra de todo a su mujer pero que por eso mismo espera que ella le obedezca o dependa de el, el clásico "señora de.. (como si yo la hubiera comprado, preferiría entonces llamarme señor de la señora ..", etc, etc.
Revisemos un poco si nuestras conductas en los distintos roles que nos pone la sociedad, nos están llevando a una vida en pareja más tolerante o que por el contrario está sirviendo de aliciente a la perpetuación del machismo como medio de convivencia. ¿Tú que opinas?

Lo bello de disfrutar la sexualidad con tu pareja


Sobre la sexualidad se ha hablado mucho y se ha escondido otro tanto. Algunas culturas y algunas personas, lo expresan más libremente que otras, pero sea lo que sea, la sexualidad ha formado y formará siempre parte de nuestra vidas, como el comer, el beber o el dormir. Hay muchas formas de expresar la sexualidad y da pie para muchos artículos pues aunque parece algo sencillo pero no lo es. Hoy me voy a centrar en escribir respecto a la sexualidad vivida en pareja.
Pienso que hay dos tipos de uso de la sexualidad realizada en pareja, aquella que fundamentalmente es física y no implica mayor entrega de sentimientos y/o emociones y aquella en donde no solamente hay un goce físico sino también hay una entrega emocional.
Por lo general uno diría que la primera correspondería a personas solteras y sin compromiso y la segunda a personas que se aman y han establecido una relación de pareja.
Creo sin embargo que lamentablemente en muchos casos esto no se da así. Cuantas veces he escuchado o leído de mujeres que a pesar que sienten que su esposo las quiere (en muchos caso ni esto se da), se sienten simplemente un objeto de uso a la hora de tener relaciones sexuales y en donde su propio goce físico no es un tema de demasiada preocupación. El hombre puede terminar y gozar y a veces ni se entera de si ella ha podido llegar o gozar lo mismo o si necesita después de ello permanecer abrazada y sentirse querida, escuchada o apreciada.
Hay hombres que erróneamente y dentro de una relación, separan lo físico a lo afectivo en la vida sexual con su pareja y más aún, con su esposa. Que no se debe hacer "ciertas cosas" con tu mujer porque es la madre de tus hijos.
Hay hombres que por otra parte tienen miedo a esta expresión libre de la sexualidad femenina en su pareja no solamente por una simple tonta educación machista, sino que fundamentalmente es por un tema de temor a que la libre expresión de la sexualidad en la pareja pueda traer la búsqueda de esta de nuevas experiencias a lo cual se suma el temor al rendimiento y la competencia: el típico tema del hombre, la competencia y el rendimiento.
Por otra parte, hay mujeres que también sienten vergüenza a expresar su sexualidad libremente con su pareja por temor a que la pareja vaya a tomar "a mal" lo que ella quiere o desea o piensa que "no es lo debido" porque la cultura, la iglesia, la sociedad, los padres o algunas personas le han dicho que no es lo "correcto en una dama".
Hay otras veces en el que el stress, la rutina, las discusiones, los problemas diarios en la casa o en el trabajo o los hijos hacen que la llama de la pasión se apague o en otros casos, se distraiga.
Como dije al comienzo, aunque parezca sencillo, el tema de la sexualidad concebida como una expresión no solamente corporal sino emocional, no es tan sencilla.
Creo que el primer punto a todo esto viene por el tema de la elección, la comprensión y la aceptación. Cuando uno toma la decisión de pasar el resto de sus días con otra persona es porque existen afinidades y existe complemento. El tema sexual viene dentro de ello. Pero dentro de ello, también creo existe un tema de comprensión porque habrá cosas que a él o a ella le pueden o no gustar y ahí viene el tema de los acuerdos en donde es tan básica la comunicación como el respeto.
Luego de ello, también debemos entender y aceptar que hombres y mujeres somos seres con los mismos derechos a expresar nuestra sexualidad y que ella si bien no es la parte principal en una relación de pareja es algo sano, natural e importante dentro de ella.
Ahora, un punto básico e importante que para mí es fundamental y que escribo con mayúsculas: NO HAY NADA MÁS BELLO Y HERMOZO QUE HACER EL AMOR CON TU PAREJA.
En lo personal, siento que no hay nada más hermoso que unir tu cuerpo al cuerpo del ser amado y poder convertirte en un momento con ella en un solo cuerpo, en donde ambos disfruten, se den y se entreguen libremente no solamente a un placer carnal sino fundamentalmente a un placer integral, aquel que nos llena de sensaciones no solo al cuerpo sino a la mente, el alma y los sentimientos.
Cuando hacemos el amor y nos entregamos verdaderamente es cuando más adentro podemos llegar a nosotros mismos y al ser amado, dejando de lado los mil y un roles y personajes que la sociedad nos impone o que nosotros mismos nos imponemos, para estar frente al ser querido, desnudos, en cuerpo y en alma expresando libremente nuestro afecto, cariño y deseo hacia esa otra persona que tanto o tan importante es para nosotros.
Y qué lindo es cuando te entregas apasionadamente como igual y a la vez como diferente a ella. Como igual sabiéndote que ella es tu pareja y no tu pertenencia y como diferente porque asumes tu condición de hombre. Qué lindo es cuando juntos hay esa complicidad, esa entrega y esa experiencia, cuando no te preocupas tanto por tu propio placer sino que buscan darle el máximo goce a tu pareja, cuando lo expresas con tus cinco sentidos y le sumas frases, olores, sabores, texturas, en fin, te entregas a ella al todo.
Y qué lindo también es cuando dejas que ella se exprese sin temores ni tabúes y aprendan juntos (si hay algo maravilloso en una pareja es esa posibilidad de explorarse y descubrirse juntos física y emocionalmente). Que se sienta querida, respetada, amada y deseada.
Siempre he dicho que la mejor forma de hacer sólida una relación es entregándote por completo a ella. Y no saben lo fuerte que hace a una relación de pareja cuando ambas personas se aceptan y se entregan al 100% sin temores y sin tabúes y con respeto. La sexualidad está dentro de ello.
Mi mejor afrodisiaco eres tú. El amor, la sexualidad, la comunicación, la comprensión, el respeto, la humildad son elementos básicos en una relación y que, vividos entre los dos, hacen que ningún elemento externo o persona externa, pueda afectar a nuestra relación.
Si nosotros lo podemos vivir y gozar con nuestra pareja ¿a qué le tenemos miedo?.
Post data:
Cuando a veces suelo leer en los diarios respecto a violaciones de mujeres por partes de hombres, no solamente siento vergüenza ajena con respecto a mi género sino mucha rabia e indignación de cómo en pleno siglo XXI pueda haber personas (si cabe el calificativo de llamarlos así) que atenten física y psicológicamente contra la dignidad y la salud de otra persona. Aquella mal denominada demostración de "hombría", no es más que una demostración de cobardía, de incultura, de poca tolerancia y justamente, de falta de hombría.
Un hombre con todas sus letras, no es aquel que fuerza a una mujer a hacer algo que ella no desea, sino es una persona que desde su condición psíquica y biológica de hombre, se entrega a una mujer, por mutuo acuerdo entre ambos, para tener una vida en común y en donde utilice su fuerza, su inteligencia y su sensibilidad para dar cariño, seguridad y protección a su pareja, respetando sus espacios y su individualidad y buscando junto a ella lograr la felicidad personal y junto a ella, la felicidad en pareja. Que no se repita nunca.

Entregarse a su pareja: Cruzar el Rubicón


Hace unos días escribí un artículo relacionado a lo bello que es compartir en pareja. Este artículo y las reflexiones que sobre el algunos y algunas de ustedes han hecho y que agradezco enormemente (gracias amedialuz, gracias Raulín, gracias María) me han hecho reflexionar y tomar la decisión de escribir sobre este siguiente nuevo artículo.
Este artículo lo estoy denominando Cruzar el Rubicón, porque creo es algo que es tan necesario en nuestras vidas y que lamentablemente no es algo que todos lo hagamos y más aún, no es algo que muchos suelan hacerlo con total pasión y convicción. Es muy común, como dice María, que la mayoría de hombres (y muchas mujeres también) sientan el miedo a cruzar el Rubicón, a entablar una relación de pareja seria y decidir pasar el resto de sus vidas con esa persona.
Miedo, inseguridad o temor al qué pasará, temor a equivocarse, miedo a ser herido o volver a ser herido, o miedo o inseguridad de pasar el resto de tu vida con una sola pareja y dejar de lado otros proyectos u otros hombres o mujeres en nuestras vidas.
Si hay algo que yo siempre les digo a mis amigos y/o amigas es que para encontrar a ese hombre o mujer de tu vida, siempre debes de ir con la puerta del corazón abierta, sin miedos ni temores. Miles de veces pasa que ese temor a ser heridos o equivocarnos nos hace cerrar puertas y ventanas, nos hace ponernos nuestro antifaz de indestructibles y no nos permite gozar al máximo de lo bello que puede llegar a ser entregarse a una persona y darse el todo a el.
¿Temor a ser herido? ¿Y quién dice que el amor es solo felicidad?. Amar es entregarse, libre y voluntariamente desde nuestra condición de humanos y por tanto vulnerables a otra persona, reconociendola como una legítima otra persona y por tanto con similares aunque no siempre iguales, temores, problemas y carencias.
"Pero si en vuestro temor sólo buscais la paz del amor y el placer del amor, entonces mas vale que cubras tu desnudez y salgas de la era del amor, para que entres en un mundo sin estaciones, donde reireis pero no con toda vuestra risa, y llorarás pero no con todo vuestro llanto. El amor solo da de si y nada recibe sino de sí mismo. El amor no posee y no quiere ser poseido porque el amor le basta con el amor". Estas palabras corresponden al poeta Khalil Gibran en su libro "El profeta" y cuanta razón tiene.
Cuando amamos de verdad nos quitamos esa careta de indestructibles que la sociedad de consumo, de la imagen y de las apariencias nos hacen muchas veces tener, para sentirnos por primera vez nosotros mismos, seres vulnerables y que por tanto necesitados de un complemento, complemento en el cual no perdamos nuestra individualidad pero nos saque de nuestro individualismo y nuestras caretas y nos haga encontrarnos con nosotros mismos.
"Tienes razón, yo no puedo hacer que todo lo malo que te ha pasado en la vida se vaya, no puedo, pero si quiero y puedo, que sí en alguna ocasión eso malo vuelve a llegar a tu vida, yo quiero estar contigo". Reconozco que siendo un cinéfilo como soy, esta es una de mis escenas favoritas, corresponde a Al pacino y la película Frankie & Jhonny. Significa pasión, significa entrega, significa compromiso. Nadie nos garantiza que al encontrar a una pareja todo va a ser felicidad porque sería un engaño. Hasta las parejas más longevas han tenido sus buenos y malos momentos. Pero los han sabido afrontar y resolver juntos, desde el conocimiento, desde la pasión, desde la convicción de querer seguir juntos, desde la comunicación, el respeto y el acuerdo.
A veces hay personas que por su egosimo o por sus miedos y temores suelen herirnos profundamente y hacernos perder un poco esa fé en el amor. ¿Pero al final quién falló?, tú por haberte entregado al 100% y por tanto, haberte encontrado contigo mismo y disfrutado plenamente de ese encuentro, o el por nunca haberse encontrado y seguir engañado dentro de una misma careta, buscando placeres y satisfacciones y soledades momentáneas y efímeras que pueden traerle un placer pero no el verdadero placer de sentirse uno mismo.
Para cruzar el Rubicón hace falta mojarse, para llegar a encontrar el hombre o mujer de tu vida a veces es necesario pasar por experiencias que si bien no las deseamos es parte de entregarse al amor y nos hacen más conocedores de nosotros mismos y por tanto, conocedores también de quién y qué es lo que queremos como pareja. Nadie aprende a caminar sino se ha caido, nadie llega a la meta y disfruta de haber llegado sino conoce y reconoce lo que ha aprendido y entregado para llegar a ella.
¿Y qué pasa con los hombres? ¿Porqué ese temor a entregarse?. quizás las propias mujeres y madres tengan un poco de responsabilidad en eso (ver tema en el blog "¡Dios mío, mi madre es una machista¡"), quizás la cultura misma nos ha hecho creer a los hombres un cuento que nosotros los hombres no somos: que somos los cazadores, los que debemos pasar por mil y una experiencias con mujeres y experimentar de todo, que debemos ser los triunfadores y los cabeza de familia, los indestructibles y los fuertes y eso en lugar de ayudarnos nos ha hecho acrecentar más nuestras inseguridades y temores. Porque ahora compartirías tu vida con una sola mujer, una mujer que ahora más que nunca ha logrado igual independencia que nosotros los hombres y entoces ingresa la inseguridad, el temor a la competencia, a ser menos que ella, profesionalmente y maritalmente. Porque a veces creemos que al tomar la decisión de casarte o entablar un compromiso serio con otra persona significa la pérdida del goce físico. eso que la sociedad muchas veces aplaude en los hombres y que por tanto lo despide cuasi con resignación (la famosa "despedida de soltero"). ¡Cuanta falsedad¡
Creo que los hombres debemos de aprender que hay que dejar de lado esa cultura de "El hombre de la casa" y ser simplemente un hombre, entregado a su pareja desde la condición de diferentes pero a la vez de igual valor. Que no existe ese "señora de.." porque no es tu pertenencia, sino tu pareja. Que no hay porque tener miedo a sentirse vulnerables porque al igual que ellas lo somos, y no por eso, sino justamente por eso, somos verdaderamente hombres y alguna vez ella tendrá la fortaleza desde su lugar como mujer para ayudarnos a superar nuestras inseguridades y temores y otra vez lo seamos nosotros desde nuestro lugar de hombres. Que no es necesario salir a la calle a buscar a otra mujer para fisicamente sentir más placer sino que no hay nada tan maravillos que experimentar en complicidad con tu pareja todas aquellas cosas que te dejan fisicamente satisfecho y emocionalmente feliz, desde el respeto, desde el conocimiento, desde la entrega y pasión.
Y para ello, es básico el conocimiento. La pasión del momento a veces nos hace a veces ciegos. El conocimiento del otro que nos da el tiempo para saber si efectivamente es la persona con la que queremos compartir, como amigos, como esposos, como compañeros, como amantes. Si es esa persona con la cual queremos entregarnos y sin perder nuestra individualidad, volvernos una sola.
Para amar intensamente y realmente hay que cruzar el Rubicón sin miedo ni temores. yo lo crucé hace poco menos de dos años y no me arrepiento y soy feliz. Algunos dirán, bueno tio, tienes dos años recién, aún estás en una luna de miel ¿y quién dice que la luna de miel es algo de dos años, no es mejor mantener la luna de miel hasta el resto de nuestras vidas?. Quien sabe que en el amor y la entrega no todo es felicidad sino que hay problemas, encuentros y desencuentros y que a pesar de ello hay la pasión y convicción para seguir adelante no tiene miedo al tiempo. Pero eso sí, hay que cuidar siempre del amor, porque depende solo de nosotros que nuestra luna de miel sea para siempre.
¿Te atreves a cruzar el Rubicón?

Lo bello de compartir en pareja


A veces no nos damos cuenta que los mejores momentos son precisamente los más simples de la vida. En un mundo en el cual se busca y se valora la perfección, la calidad total y el éxito, a veces existimos pero no vivimos, respiramos pero no disfrutamos. Con el avance de las comunicaciones y el consumismo estamos plagados de tanta información y tantas tentaciones que nos falta tiempo para procesarlos y/o utilizarlos. Nos falta tiempo, nos falta tiempo, pareciera que esa fuera la frase del siglo XXI, nos falta tiempo.
¿Y con nuestra pareja?. A veces por darle un valor a los amigos, al trabajo, al dinero, al futbol u otras diversiones o pasiones no nos permitimos disfrutar plenamente de lo simple y delicioso que es compartir día a día con tu pareja. Conocí en sueños a un hombre que se pasó toda la vida construyendo la casa de su vida para compartirla con su mujer ideal y se pasó años y décadas contruyéndola. Cuando terminó, la mujer de sus sueños se había ido. A veces creemos que llegar a casarte o convivir con la pareja es el fin cuando en verdad es un principio ¿porqué todas las novelas terminan en un matrimonio y su "final feliz" y no muestran la vida una vez de casados?. A veces se cree que al casarse ya se tiene todo, se le olvida, y se le da prioridad a otras cosas y al final no nos damos cuenta que lo mejor, lo más importante es la felicidad al lado de la persona con la cual has elegido vivir, que no hay nada más hermozo que contemplarla durmiendo por las noches, o saliendo de compras o al cine juntos, o ser cómplices de alguna broma, sorpresa o juego. A veces nos olvidamos de lo lindo y delicioso que es salir de la rutina con tu pareja, y hacer el amor en lugares y horas inesperadas, y pasarse juntos todo el fin de semana, quizás ni haciendo nada, pero juntos.
Todos somos seres individuales y por tanto necesitamos nuestro espacio. El estar en pareja no significa perderse sino encontrarse, no significa abandonarse sino complementarse, porque todos necesitamos nuestra individualidad y necesitamos también sentirnos protegidos y acompañados, porque todos necesitamos ser felices. La vida de pareja no es una pérdida sino un encuentro, un encuentro con una parte de nosotros que solos no nos habíamos percatado que teníamos. Así como un madre descubre algo nuevo en ella cuando tiene su bebe recién nacido en brazos, igual un hombre y una mujer descubre algo de sí cuando se enamora de una pareja. Amar es dar pero también es descubrir. "Tú sacas lo mejor de mí" ¿te suena esa frase?.
¿Alguna vez te has dado cuenta y has valorado lo mucho e importante que significa para tu pareja decirle algo simple y bello como "Te amo", luego de tantos meses, años o décadas de relación?.